¡SI YA SABES CÓMO ME PONGO PARA QUÉ ME INVITAS!

¡Si ya sabes cómo me pongo para qué me invitas!

R.G.


Que sí, que yo tengo amigos, followers, fans y casi a Scarlett Johansson gracias a Siri; mis padres nuestros son Facebook, Twitter, Youtube y hasta los estados de WhatsApp, y si antes las noches eran las reinas del porno, ahora regalo mis atenciones a personas de Instagram que en la mayoría de las veces ni conozco.

 

unnamed 1

 

¿Y qué era yo antes de estas drogas sociales del siglo XXI? Es que sinceramente no lo recuerdo. Dulce Babia, más adictivas que la nicotina y el crack, alucinógenas, nos convierten en devoradores visuales de vidas que no existen y que creemos poseer, a lo Walking Dead: vivos mordientes. Lo de la movida madrileña, sus noches, jeringas y polvitos blancos se «quedan en mantilla» ante las cientos de cabezas que, iluminadas, avanzan en procesión mirando hacia abajo. Yonquis, somos auténticos yonquis. Nuestras mierdas no son más baratas, los setecientos euros de iPhone 6 con todas las aplicaciones habidas y por haber se equiparan al caballo de mejor calidad. ¡Pero es que el iPhone hace vídeos a cámara lenta, es normal, joder!

¿Y Facebook? Nos pregunta «¿Cómo estás?», qué simpático, oye; y resume en seis nuestras respuestas al mundo. ¡¡En seis!!, las mismas ante todo y para todos. Nos informa de cuándo María Breis y Lucas Fdez han dejado ser pareja, y cuándo han vuelto a serlo; los productos que nos pueden gustar y la gente que quizá conozcamos. Ha unido y separado más gente que el Tinder, el Meetic y todas las plataformas de encontrar «pareja» juntas, nótense las comillas. Seguramente pronto le hagan la competencia al Clearblue y nos digan qué día de la semana es mejor para echar el casquete generador de vida, caca y quebraderos de cabeza, pero tiempo al tiempo, no voy yo a estar regalando ideas.

¡Pero que también puedes demostrar que eres todo un literato! Sólo hoy he podido compartir un artículo del Muy Interesante que apenas entiendo pero que queda muy pro y que mis 269 amigos lo sepan, y el de la Jot Down que dice lo fácil que es ser gay en Barcelona también. «Me encanta» el último concierto de Radio 3 en el que unas chicas le cantan a las columnas y sus estilos arquitectónicos, y «Me enfada» como al resto de civilización viva que al calvo lo sustituyan señores como Justino. La foto de mi último arroz negro lleva ya más de 678 favoritos en Instagram, la puta ama del mundo culinario diría yo.

¿Lo malo? Que mis padres se acaban de enterar por mi álbum de «Fotos subidas con el móvil», que no, no paso tanto tiempo entregada a los placeres de la vida sana y bucólica como creían, y que bizqueo el ojo izquierdo cuando bebo. Mi madre ya me ha pedido cita con el oculista, de eso no me escapo. A lo de que a mi amigo de toda la vida le guste rondar el Paquita Bombo Infierno, imitar a la Pantoja, y bailar Super SuperMan de Miguel Bosé no le han podido poner arreglo, pero se han asegurado contárselo a sus padres, como manda la buena ley parental. ¡Espero que no lo hagan por DM!


Bistecs
Las Bistecs – Entrevista

Que sí, que esto suena más bien a un trastorno azaroso mental mezclado con suculentas dosis de ego e inseguridad. Una enfermedad viral de la que no queremos cura.

Ahora sí, no os olvidéis de compartir.

Leave a Comment