ODIO SER MILLENNIAL

Odio ser millenial

Pandorita


Pocas conversaciones he tenido más encarnizadas que las que tratan sobre el límite que da lugar a formar parte de la generación millennial. Cada uno lo establece donde quiere. Para algunos, los que nacieron después del 85, para otros es necesario hacer nacido en el nuevo milenio, y otros tantos te excluyen si no sabes lo que es el TRAP y no usas Snapchat. Es un límite difuso. A mi modo de ver, estaría situado rondando los nacidos entre el 95 y el 98. Es un buen límite porque así consigo librarme de tan pesada carga.

Más allá de divisiones etarias, ser millennial es una cuestión de actitud. El millennial se hace, no nace. Han llegado y a su paso han sembrado el caos y la aniquilación. El mundo ya no volverá a ser nunca el que conocimos. A su paso mataron a la televisión, únicamente para sustituirla con sucedáneos cibernéticos. Ya no se comenta en los patios de los recreos que pasó anoche con el serie-de-moda-que-todo-el-mundo-ve, sino que ahora se comentan los últimos vídeos del youtuber-de-moda-al-que-todo-el-mundo-sigue mientras hacen girar entre los dedos un spinner de colores, para desgracia de los sempiternos yoyós.

La mierda cambia de forma, pero mierda sigue siendo. Y es que es bastante naif creer que las cosas han cambiado tanto. Nuestros padres nos contaban anécdotas de la mili en las sobremesas de los domingos mientras se tomaba un chupito de hierbas. Nosotros contaremos aquella vez en la que casi nos hicimos famosos cuando el anuncio de alquiler de nuestro piso se hizo viral en las redes y nos llamaron de la radio (mientras nos tomamos un chupito de jagger).

Las notitas que nos pasábamos en clase, los «pasa la bola» o las llamadas pérdidas no son más que otras víctimas de esta generación.

Me niego desde lo más profundo de mi alma a reconocerme como millennial. Me niego a ser de la generación del trap y los youtubers. La que mató a vine y ya no se acuerda del Messenger (pero no el de Facebook, amigos). La generación de LOL, LMFAO, ASAP. Esa generación no puede ser la misma que la que escuchaba a Marea, Extremoduro o La Fuga y le bastaba con salir a la calle para encontrarse con los amigos. Ahora todo está embadurnado en un exceso de postureo y actos predefinidos. Frases predefinidas. Aunque el XD de entonces no deja de ser el nuevo LOL y ambos son igual de infames a la hora de usarlo. Como es infame que al reírte en la vida cotidiana digas LOL o que sólo sigas a famosos en Instagram, porque, quizás así, tú te sientes un poquito más famoso. La época Millennial no es rompedora, sólo sustitutiva, pero es verdad que ha conseguido aglutinar a una gran cantidad de idiotas autolesionándose al hacer retos en Youtube y eso es algo que debemos agradecerle.

Quizás no haya nada más millennial que quejarse por ser millennial. Quién sabe qué pasará en el futuro y cómo evolucionarán las cosas. Ya vendrá Facebook a recordarnos que quizás estábamos mejor ahora con la frasecita «tus recuerdos de hace 40 años».

Así que, ya sabes, si te ha gustado el temita hazme follow y hablamos por DM.

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