MUERTO DE FRÍO

Muerto de frío

Andrea Yoko (Realizadora colaboradora en Lekanto Studio y Soup Bowl Filmmaking. Fundadora de Outer Pictures)


 

 

Un día busqué en mi mapa el pueblo de Madrid más alejado de la ciudad y fui con mi furgoneta: Puebla de la Sierra. Un anciano apareció mientras fumaba un cigarrillo sentada en el puente con las piernas descolgadas sobre el río. Había sido el alcalde del pueblo durante el franquismo y se mostraba orgulloso de haber conocido al caudillo en las comilonas que se marcaban Franco y sus secuaces. Mantuvimos una larga y amable conversación acerca de España. Su pasado, su presente y su futuro. Me llamó especialmente la atención una cosa que dijo. Dijo que la ciudad de Madrid estaba hueca. Golpeó dos veces el suelo con su bastón diciendo: «No como esto». Dijo que por eso Madrid es una ciudad fría que hiela y caliente que quema. Ayer me acordé del anciano del puente porque Salva se ha muerto de frío. El 2 de enero de 2017. En la plaza de Colón. Llevaba ocho años viviendo en la calle.

Salva decía lo que pensaba y podía no gustarte lo que pensaba. Decía que antes era de los que iban con su coche y juzgaban mal a las personas sin hogar. Decía que la vida le había asestado un golpe de humildad. Tenía una buena posición social como comercial en la multinacional Coca-Cola. Su hija tenía una enfermedad de corazón. La gran tragedia de la muerte de su hija. Comenzó a beber. Se separó. Y empezó a vivir en la calle.

Aunque viviera en la calle, seguía siendo un hombre guapo y coqueto, de porte elegante. Le gustaba perfumarse y las mujeres. Tuvo una hija con una señora del barrio de Salamanca que trabajaba en un banco. Ella quería formar una familia y que se fuera a vivir con ellas. A él no le pareció bien porque no estaba enamorado. Sin embargo, iba a ver a su hija todos los domingos.

Salva ayudó mucho a Fernando y a Rufino para que fueran al albergue. Él no quería ir a un albergue. Nadie quiere ir a un albergue. El día en que Fernando y Rufino entraron en el albergue Salva lloraba porque los echaba de menos. Es muy difícil encontrar en la calle buenos compañeros con los que compartir un rincón. Salva sabía que necesitaban dormir caliente y comer caliente para seguir vivos, y por eso les ayudó.

Hace un año se abandonó. Ya no quería ver a nadie. Ya no era el que era. Dejó de perfumarse. Dejó de ser coqueto. Dejó de pasear por el barrio de Salamanca. No se movía de su rincón desde hacía un año. El mismo rincón en el que le encontraron muerto de frío.

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. Cada día me gusta menos mi Constitución. Además de rancia y casposa, mentirosa.

 


Outer Pictures es una productora independiente de cine documental. Cine como herramienta para generar conocimiento y transformar la realidad

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