LOS DIEZ MEJORES LUGARES OSCUROS PARA FOLLAR EN LA CALLE

Los diez mejores lugares oscuros para follar en la calle

Un epicúreo recorrido por los lugares donde hacer realidad lo soñado, pero siempre con cierta paz y orden

Pandorita


 

Vale, si estás leyendo esto, te estás retratando y, ¡enhorabuena!, ¡por fin tienes el título de pervertido!

A ver, ¿para qué necesitas tú saber los mejores lugares oscuros de tu ciudad para echarte un casquete en la calle? ¿Te has dado cuenta de que los portales de Malasaña ya no se abren con una patada y no sabes dónde llevarte a tus ligues? ¿No tienes coche, vives con tu abuela y no tienes pasta para pagar un motel? Bueno, quizá deberías resolver ciertos asuntos antes de hacer pasar a cualquier persona por el desagradable pilón de tu existencia.

Quizá eres de esos que, movidos por la intensidad del momento, no pueden esperar ni un segundo para consumar la promesa de un amor efímero. Vale, tienes problemas de autocontrol, pero no te preocupes, es medicable. Eso y la calvicie, pero el tratamiento tampoco es la panacea, así que en unos años serás un sexy calvo, con pelos en los hombros y serios problemas de control de impulsos. Vamos que lo vas a petar mazo ¡Mira dónde está Zidane!

¡Y a los que lleváis años con la misma pareja, y que vuestra intimidad consiste en los pocos momentos en que alguna de vuestras casas queda vacía de gente y os echáis un polvillo clandestino, más pendientes de oír la cerradura correrse que de hacerlo vosotros mismos! ¡Vosotros, que cada vez os acercáis más a los 30 y que tenéis un trabajo de mierda, con un sueldo de mierda y unas condiciones de mierda, pero que aun así tenéis que suplicar para mantenerlo! ¡Vosotros, que intentáis vivir vuestra vida, pero parece que una piedra en el camino os impide avanzar!¡ Vosotros que una noche os tomáis un par de copas, y no tenéis la casa vacía, y queréis solucionar esta tensión que os mata! Sí, vosotros, mejor dejad de buscar rincones oscuros y echad más culpas al gobierno, que están por promulgar un «Real Decreto Ley: para la Conservación de la Inmoralidad en la vía pública, la Superpoblación Habitacional y el Contumaz Regodeo en la Concupiscencia».

Bueno venga, dejemos la moralina fuera y vamos al lío. Ahora que llega el buen tiempo se inaugura la temporada de sexo al aire libre. Y no es que lo diga yo ni que lo diga nadie. Proporcionalmente, en verano pasamos más tiempo al aire libre que encerrados en nuestras casas, por lo tanto, es lógico pensar que parte de este tiempo se dedica a actividades lúdico festivas a la luz de la luna. Y es muy sano, aunque a veces muy incómodo. Salir del colchón, los cojines, los agarres bien situados y las paredes para un buen impulso, al desolador paisaje de un parque, con césped resbaladizo y tierra que no sabes de donde sale, que está fría y mojada, y donde no tienes dónde agarrarte, y que te estás clavando esa ramita en el cuadrante superior de la nalga derecha, que si tienes miedo de que pase alguien, que si parece que está empezando a llover….

Sí, el sexo outdoors es sólo para valientes que están dispuestos a dejarse las rodillas en el cemento armado de ese parking aislado, para los que no les importa compartir lecho nupcial con alguna pequeña criatura moradora de las ciudades, o para aquellos que quieren romper con la tediosa rutina sexual de sus casas.

Muchos os pasáis toda la temporada de invierno entrenando en los baños de los bares, esperando que llegue el buen tiempo y poder poner vuestras habilidades en práctica. Así que ya lo hagáis por diversión o por deporte, el sexo en la calle siempre es mejor con consentimiento y control de natalidad.

(No, no pienso hablaros de los sitios en los que he follado por la calle, pandilla de cerdos. Y si lo que quieres es buscar lugares mira en www.mispicaderos.com, aunque yo siempre te recomendaría el ensayo y error, y la originalidad a la hora de encontrar ese callejón oscuro soñado).

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