FANTASMAS, CRETINOS, ANIMALES FANTÁSTICOS Y DONDE ENCONTRARLOS

Fantasmas, cretinos, animales fantásticos y dónde encontrarlos

Animalario de la faunita milennial

Pandorita


El asunto que hoy nos atañe es la creación de un animalario al uso para poder establecer categorías definitorias de los distintos animales fantásticos ―y sus consecuentes realidades intrínsecas― que podemos encontrar en los mejores chats y lugares comunes.

Los animalarios se hacían para describir a la gente aquellos animales insólitos que no habían visto y que seguramente jamás llegarían a conocer. En ellos se da a conocer tanto el físico como el comportamiento de estos seres de una manera puerilmente subjetiva para aquel que desconoce. Y como yo no quiero que desconozcáis, y gracias a que yo sí que me las sé, vengo a daros unas pautas que os guíen.

 

GORILA DE ESPALDA PLATEADA

gorila

Con la nieve sobre la cabeza ―y cada vez más en el pecho y partes pudendas― atisba el horizonte con una entrecerrada mirada. Se sabe señor de estos montes a base de transitarlos repetidamente a lo largo del tiempo. Las diferencias se arreglan a base de enseñar colmillo y golpes en el pecho. Aunque llegase un huracán, no lo sorprendería.

Encasillados en su papel de machitos seguros de sí mismos, son incapaces de desviarse de un rol que llevan ensayando más años que las canas que les cubren la cabeza. Tercio en mano y codo en la barra son fácilmente identificables y por ende, fácilmente esquivables.

 

 

PINGÜINO REY

pinguino-rey

Impecable y altivo. Con sus andares finúsculos, y sus chaquetitas apretaditas, te hará sentir como su reina. Aunque tú no quieras. Y como reina que serás deberás comportarte adecuadamente: vestirte adecuadamente de pingüina reina, maquillaje a juego, comportante como una buena pingüina reina… Vamos, estar siempre mona, no llamar demasiado la atención hablando y ser un complemento perfecto a la arrogancia que lleva ahí colgada.

 

 

 

 

EL CUCO

cuco

Llega, te deja un marrón y se va. Cuando te das cuenta ya no hay tiempo para tomarse la píldora del día después y hay que pedir cita al ginecólogo. A veces te das cuenta del temita cuando aún estás con él y se va a comprar tabaco. Y que al crío se lo críen otros.

Físicamente son una historia, porque son los grandes emuladores, y perfectamente podría ser tu compañero alternativo que dice ser feminista, como el tío que te tiras, de ideología incierta que lee el AS.

 

 

LA CULEBRILLA[i]

culebra

Dulce y encantadora con sus ojos hipnóticos y sus bailes sensuales. Te hacen caer en sus redes de juegos extraños para acabar escapándose con alguna excusa mala ―en plan «es que es mucho lío…»― o dándote plantón ―para el que por supuesto SIEMPRE tendrán la excusa perfecta―.

Por lo general te darás cuenta de que ya te ha tocado otra culebra, el décimo día que quedáis y se ha vuelto a quedar dormido ―pero lo siente muchísimo, la próxima vez seguro que no le pasa y sabrá recompensártelo―.

Solo tú decides cuántas veces te vas a dejar engañar.

 

 

ECTOPLASMII HOMINIS

fantasma

O para que nos entendamos todos, el fantasma de toda la vida. Ese que dice que se ha follado más tías que garbanzos tiene un potaje y que va por ahí diciendo esa mierda de «si pesa más que un pollo, me la…» ― o al menos pensándolo― pero que a la hora de la verdad todo lo que no sea el misionero es territorio desconocido.

Ese maravilloso energúmeno que se las da de controlar la situación, que cuando le miras a los ojos y le dices «fóllame» se hace pipí encima y se va con su colita chiquitita a llorarle sus penas a la almohada ―y al agujero del colchón―.

 

 

EL ALBATROS

albatros

Las alas desplegadas y la inmensidad por delante. Orgullosa criatura de las que ya no quedan, recorre el inquietante azul del mar desde las alturas con pasmosa tranquilidad. Bellos ejemplares de animales pseudomitológicos que una vez agarran a alguien por banda no son capaces de separarse.

Su pareja es de por vida, le guste o no a la otra mitad del tándem. Y aunque corten, seguirá eternamente presente en su existencia, reapareciendo cuando menos te lo esperas o convirtiéndose en un buen amigo que siempre está invitado a todas. Posiblemente sean los que dan más miedo. Sobre todo si te los encuentras observándote mientras te enrollas con otro.

 

 

EL MURCIÉLAGO O VAMPIRO

murcielago

El que te chupa la sangre y no sabes cómo hacer que pare. Se aprovecha de tu buena voluntad. Posiblemente los originadores de la expresión «le di la mano y se tomó el brazo entero». Es el típico tío que la mañana después de follar no sólo no se va a su casa sin despertarte ―como debería ser― sino que se queda a que le des de desayunar y si es posible de comer.

«Te espero en casa cuando vuelvas del trabajo y comemos juntos» ¡CUIDADO! Cuando te quieras dar cuenta y sin tú saber muy bien cómo, tendrá una llave de tu casa, se conocerá mejor que tú a tus vecinos y no sabrás cómo mandarlo a la mierda sin quedar como la mala, porque es jodidamente adorado por todo tu entorno.

Y este es un breve recorrido por ciertos animalitos que te puedes encontrar caminando por la vida ―sin ánimo de ofender para los animales de verdad―. Quizá otro día insistamos en la flora y fauna de nuestro maravilloso y paradójico universo millennial.

 


 

[i] «Unas culebras delgadas, y luengas de siete o cocho pies, he visto yo en Tierra-Fierme; las cuales son tan coloradas, que de noche parecen brasa viva, y de día son casi tan coloradas como sangre. Éstas son asaz ponzoñosas.»

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