ES MENTIRA

Es mentira


En tanto que modeladores de la opinión pública e investigadores en profundidad de cuanto tema candente que atañe a nuestros días, nos embarcamos en la ardua tarea de determinar qué es mentira y, al mismo tiempo, realizar una acción didáctica, desinteresada y altruista enseñándoos a distinguirla.

Es mentira que el hombre llegó a la Luna.

Fueron mentira las cruzadas, el descubrimiento de América y la Vía Láctea.

Toda la mitología no es más que una sarta de mentiras, como los libros de historia o los prospectos de los medicamentos.

El 23F fue mentira, la Transición fue mentira. La Segunda República, el Califato de Córdoba y los reyes godos, otras mentiras. El bigote de Aznar, la mayor de todas.

Son mentira los refugiados, el hambre y el SIDA.

Donald Trump no ganó las elecciones y Marine Le Pen no es una opción a gobernar.

Te creíste la vida que te vendía ese anuncio, que en la universidad se aprendía, que pasados los treinta «uno se siente realizado», que la quinoa es sana y que hay que hacer cuarenta y cinco minutos de ejercicio al día.

Pero es mentira.

Como también es mentira que follaras ayer, que aquella camarera tan guapa te diera su número con la cuenta, que no quieras tener pareja porque sola estás bien, que aquel chico no te llama porque estará ocupado (pero en cuanto termine seguro que lo hace).

Es mentira que no te importe lo que piensen los demás, que te pones cualquier cosa para salir a la calle, que te interesa la política y que te cambias de bragas todos los días.

Es mentira que no lees porque no tienes tiempo y que por lo mismo hace años que no pisas un museo.

Es mentira que te guste Kandinsky, Miró y Picasso. Como también es mentira que no tienes hambre y que te interesa mucho lo que te estoy contando.

Tus vacaciones en Cuba fueron una gran mentira. Pero, sigue creyéndotela. Tu Erasmus no te hizo ser de allá. Tu acento es más fingido que un orgasmo de un polvo de borrachera. No eres un mochilero trotamundos ni un aventurero intrépido. Te dan miedo hacer autostop y las estaciones de tren. Siempre viajas con seguro de salud.

Es mentira que lleves una dieta sana, que extrañes a tus padres entre semana y que te encante tu trabajo. Es mentira que te quieras ir a vivir al campo, que no quieras ganar dinero, que todo lo haces motivado por tu ideología, que lo darías todo por el otro, que te irías al frente si hiciera falta.

Es mentira que te guste tu vida.

Es mentira que te vaya bien.

Pero es verdad que nos mientes y que te creemos, porque también nosotros te mentimos cuando te decimos que nos gustas.

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