DRAMA Y NEUROSIS EN EL CINE

Drama y neurosis en el cine

Reseña de Algo muy gordo (2017), de Carlo Padial

Francisco Fernández


 

… Me gustaba enseñarle esos cuadernos al doctor. Un día, repasando uno de ellos, Portuondo me dijo:

—El problema del arte y de ustedes los artistas es que conmueven, pero no mueven. En otras palabras, cambiado por mierda se pierde el envase.

—¿A qué te refieres?¿No te gustan los dibujos?

—¡¡Chitón!! —Me gritó el doctor, y de pronto me soltó algo que me molestó profundamente—: ¡¡Eres un falsificador de sentimientos!!
(Padial, 2017: 118-119)

Frecuentemente pienso que las mejores películas y series (o, al menos, las que más me gustan) son aquellas en las que lo aparente e inmediato son poco más que una excusa para contar algo más complejo e interesante. Este es el caso de Algo muy gordo, que bajo la supuesta pretensión de presentar un falso documental sobre las aventuras del cine actual nos invita a la reflexión sobre la ridiculez y sobre la tendencia al desastre de los profesionales culturales contemporáneos. Más allá de una obra de cine dentro del cine, Padial se esfuerza en mostrarnos cómo el hombre creativo y profesional es capaz de desquiciarse dentro de una amalgama de proyectos indefinidos e inconcretos, animado siempre por la egolatría y la voluntad grandilocuente del creativo frustrado, siempre con más ganas que capacidad.

Asimismo, Padial nos lleva de nuevo al mundo de la neurosis. Como en El doctor Portuondo, difícilmente podemos diferenciar la realidad de la ficción sobre la misma figura del autor, y donde fácilmente pueden verse representadas nuestras inseguridades, miedos y, sobre todo, lo grotesco y ridículo de nosotros mismos. Tampoco diferenciaremos realidad y ficción en el caso de los protagonistas de la peli, quienes realmente dan la impresión de no saber en qué tipo de proyecto desquiciante se han metido.

Esta obra que tanto recuerda a Mi loco Erasmus, la primera de Padial, está aderezada con algunas carcajadas más, aunque también suscita la sonrisa cómplice del que experimenta vergüenza ajena y pena por los protagonistas y, a la vez, se siente representado como una caricatura de sí mismo.

Mientras que en su primer film, Didac Alcaraz, su protagonista, estaba en un ambiente turbio tanto mentalmente como en su entorno creativo, en Algo muy Gordo, Padial, Berto Romero y los demás personajes están situados en un clima profesional, con presupuesto y rodeados de condiciones más que adecuadas. Sin embargo, el trasfondo nos plantea una tendencia latente a la inestabilidad psiquiátrica de los protagonistas.

Algo muy gordo de Padial hace un nuevo aporte a la comedia. Quizás no con el bombo que anunciaba la promoción, pero sí de forma más interesante.

Carlo Padial y Berto Romero durante el rodaje de «Algo muy gordo». Foto: El Periódico.

[i] PADIAL, C. (2017) Doctor Portuondo: Mis días de psicoanálisis con un sabio desquiciado, Blackie Books, Barcelona.

 

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