CANCIONES PARA ESCUCHAR DE CAMINO AL TRABAJO

Canciones para escuchar de camino al trabajo

Miguel Monar García-Rico @miguelmonar


Clampdown – The Clash

Los Clash lo saben bien: el trabajo no dignifica. El trabajo envenena tu vida y se la entrega a los represores (clampdown). Cuando menos te lo esperas, estás bajo su uniforme y metido en su lógica de deuda, poder y conformismo. «No dejes que tu tiempo sea su tiempo», dice Strummer, no hay nada que glorificar; trabajar mucho no es un deber y ningún hombre de alma viva debería hacerlo. Como grupo comprometido pero iconoclasta, los Clash critican el culto a la clase obrera y sus símbolos por parte de la izquierda tradicional, en ocasiones más volcados en los posters y las banderas que en cambiar las cosas.

Badlands – Bruce Springsteen

La muerte de Elvis le hizo ver a Springsteen que la fama no es más que el vacío absoluto y, durante la grabación del Darkness, sintió la necesidad de hablar de la conciencia de la clase obrera, la gente con la que había crecido. La fábrica, la buena racha que no llega, el miedo, la rutina… no le tienen que impedir a uno seguir luchando, seguir soñando. Es una canción que habla del heroísmo del día a día, del sujeto luchador-soñador que desea tomar las riendas de su vida y hacerla decente, sin milagros, aguantando el pisoteo y la burla constante mediante la lucha, hasta que las malas tierras sean amables. «Seguiremos empujando hasta que entiendan que esas malas tierras deben empezar a tratarnos bien».

Working Class Hero – John Lennon

En modo dylaniano, y en su tradición de solista, Lennon hace una radiografía de los males del capitalismo desde que uno nace hasta que se hace adulto. Te lavan el cerebro diciéndote lo que está bien y lo que está mal, y te convierten en un ladrillo en la pared, como decían los otros. Te mantienen dopado con la televisión, el sexo y la religión, haciéndote creer que en realidad eres libre. Lennon pretendía que su canción fuera revolucionaria, despertar conciencias y decir claras las verdades. Según su visión particular, el héroe de la clase obrera es aquel que se desengaña frente a todos los demás que han decidido una cosa contraria a lo que de verdad son porque han sido manipulados. Poco revolucionario parece quien, creyéndose más listo que el resto porque no es susceptible de ser engañado, le explica a todo el mundo que todos sus males provienen de estar hechizados como pobres ovejas.

Sheep – Pink Floyd

En un homenaje a Rebelión en la Granja de Orwell, Pink Floyd dedicó cada una de las canciones de su disco Animals a los personajes del libro. Las ovejas, aunque caben distintas interpretaciones, representarían a la masa mediocre y alienada que no se mete en problemas e ignora lo que ocurre a su alrededor. En última instancia, las ovejas se dan cuenta del destino que les tienen reservado sus pastores, los cerdos: la masacre. Deciden por tanto aprender karate y organizar una revuelta en la que matan a todos los perros para finalmente resultar libres. Sin embargo, una suerte de nueva tiranía se desarrolla: la noticia de que los perros han muerto genera miedo e inquietud. «Más vale que nos quedemos en casa y hagamos lo que se nos dice», se dicen las ovejas. Al igual que la novela, la canción viene a demostrar que la historia se repite y un tirano sustituye a otro tirano.

9 to 5 – Dolly Parton

Escrita por Parton para la película de mismo nombre, protagonizada por Jane Fonda, describe en resumidas cuentas la vida de la secretaria estadounidense de finales de los 70: trabajando de 9 a 5, sin apenas descanso, sin grandes posibilidades de ascender y teniendo que aguantar al jefe (con especial énfasis en que es hombre). Detrás de su melodía agradable y festiva, alberga una crítica muy sutil al trabajo asalariado: gastamos la vida para llenar las carteras de hombres ricos, que toman todo y no dan nada.

Chain Gang – Sam Cooke

Las cadenas de prisioneros (chain gang) se popularizaron en los estados sureños de EEUU durante los años 20 y los 30 como mano de obra barata para realizar trabajos físicamente exigentes como la construcción de carreteras públicas. Funcionaba como castigo y, en la mayoría de los casos, como una forma de perpetuar la servidumbre afroamericana una vez fue abolida la esclavitud. Dicen que Sam Cooke se inspiró en un encuentro real que tuvo con una cuadrilla de presos mientras iba de gira para radiografiar esa esperanza de ser libres que les permitía seguir adelante.

La canción del trabajo – Raphael

En el panorama nacional también tenemos algunos éxitos críticos con el trabajo, como por ejemplo, Tras la barra de Platero y tú o Caballo de cartón de Sabina. Pero, si hay una canción popular que gusta a la chavalada, esa es La canción del trabajo de un jovencísimo Raphael. Versión del tema Work Song de Nina Simone (que también se ambienta en las chain gangs), se la considera una de las primeras canciones de ska en castellano. Raphael nos relata la vileza del capitalismo: conformar una masa de trabajadores moldeados desde la cuna para ser piezas de la gran cadena de montaje. El robabombillas no es pesimista e invita a tener esperanza en la liberación del ser humano de las garras del trabajo.

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