5 SITUACIONES MALAS POR LAS QUE (NO) HAY QUE PASAR PARA TENER UNA BUENA RELACIÓN DE PAREJA

5 situaciones malas por las que (NO) hay que pasar para tener una buena relación de pareja

Pandorita


La convivencia en pareja parece hacerse dura y, al parecer, sobre todo para las mujeres. Quizás por eso cada vez hay más artículos por las redes que nos incitan a aprender a soportar esas pequeñas cosas malas que pasan en pareja. No queríamos ser menos, y vamos a ver si conseguimos sacaros unas pocas náuseas.

  1. Las comidas con su familia:

A su familia le encanta usarte de diana de todos los comentarios y críticas posibles. Pero esto no tiene que hacerte dejar de ir a comer con ellos. A su familia le encanta odiarte y hacértelo saber, reforzando así los vínculos familiares. Y como tú sólo quieres lo mejor para él, estarás encantada de escuchar cuchicheos cada vez que sales de la habitación o de recibir comentarios del tipo «qué guapo el bebé, no se parece para nada a ti».

* Puedes combinar esto con aislarte de tu familia y sobre todo no insistirle nunca en ir a verlos. No querrás que se moleste y se aburra teniendo que mantenerse los pantalones encima por más de dos horas seguidas un domingo. Efectividad del 100 %.

 

  1. Los celos:

Que no pueda venir el fontanero cuando él no está en casa o que se cabree porque el cajero del supermercado te ha rozado la mano al devolverte el cambio y no le hayas dicho nada, no son más que signos de que te quiere mucho y no puede vivir sin ti (ohhhjj).
Demuéstrale que no tienes nada que ocultarle dejando de lado a tus amistades, dándole acceso cuando quiera a tu móvil y a tus redes sociales, y pasando todo tu tiempo libre con él.

  1. Discusiones por la calle:

En las películas pasa y ¡es súper romántico! La gente os mirará desde lejos pero no se acercará a molestaros o intervenir ni cuando te esté zarandeando. Al día siguiente podrás recordar esos intensos momentos en pareja tocándote los moratones de los brazos que ocultas bajo un jersey violeta a juego, y recordar ese pequeño secreto que tenéis.

 

  1. La paliza de los domingos:

Es tedioso y acaba resultando rutinario. Todos los domingos con miedo a que te revienten el bazo y mueras desangrada. Pero, ¡merece la pena! Tienes que entender sus usos y costumbres y quererle tal como es. Tras una semana intensa, llega el momento de liberar tensiones, y ¡piensa en ti como primera opción! Piensa que lo hace para que tú no te perjudiques y que pasará el resto de la semana diciéndote que te quiere, que no puede vivir sin ti, y haciéndote regalos absurdos. Así que para una óptima convivencia y demostrarle que le quieres, ¡ofrécele tu parrilla costal!

* No olvides leerte bien ese famoso artículo «Diez posturas para tener sexo cuando no te apetece»[i].

 

  1. Su castración:

A priori es engorroso, mancha y puede degenerar en odios injustificados (pero ¿Quién entiende a los hombres? Siempre con sus quejitas de hombres). Pero a largo de plazo todo se irá asentando y disminuye el riesgo de cáncer de próstata, y dará pie a infinidad de divertidas anécdotas en pareja, ideales para contar en tu club de swingers favorito.

Pero sin duda el momento que más contribuirá a tener una buena relación a largo plazo es en el que lo abandonas, descubres que mereces un respeto que te ha sido deliberadamente negado y en caso de que vuelvas a tener una nueva pareja la construyes desde el cariño y el respeto.


[i] Me niego a poner el link de ese artículo. Este tipo de artículos lo único que hacen es fomentar y normalizar la violencia dentro de las relaciones de pareja.

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